Juegos caninos
Juego no recomendable, pues el cachorro, más adelante, puede seguir jugando con objetos similares y recibir la reprobación de sus propietarios.
Juego canino persitente
Podemos observar la intolerancia del perro más pequeño, ante la insistencia del perro boxer, invitándolo a jugar. Además, esta intolerancia está reforzada por su propietario al acariciarlo y hablarle.
La ley del menos fuerte
La cuestión de tamaño y masa corporal no son impedimentos para marcar claramente las jerarquÃas caninas y dejarla asentada incluso en la invitación al juego. A los propietarios esta conducta les resulta curiosa.
Cachorro adiestrado
Este cachorro está aprendiendo a sentarse a la orden de "sit" y, al hacerlo, recibe un refuerzo positivo que, en este caso, es de un bocado sabroso.
Dónde quieren que haga pis?
TÃpica reacción de los propietarios de cachorros de intentar explicarle y reprimir a su perro (de manera inadecuada) el haber hecho algo inadecuado.
El origen de los perros
Primer video de una serie de tres, donde nos muestra la teorÃa de la domesticación canina.
Sueño de perros!!
IncreÃble video que muestra cómo un perro soñando se incorpora, ladra y casi camina.
Homosexualidad canina?
Un comportamiento muy frecuente que tiene que ver tanto con lo sexual como con lo social. El hecho de montar puede ser una interacción jerárquica, además de una competencia entre estos dos perros.
Cachorro persiguiéndose el rabo
Es interesante observar cómo los propietarios estimulan a través del juego, un comportamiento anormal, que puede reforzarse y transformarse en automutilación a través de una compulsión.