Bahía Blanca. Cerca de las cuatro de la tarde del último domingo, en una casa del barrio El Nacional en las afueras de la ciudad, Gino cayó a una pileta. Su mamá estaba en la puerta de la vivienda recibiendo a otro de sus hijos que era traído por su hermano, mientras su papá estaba durmiendo la siesta.
Los ladridos de la perra Labrador Eva de seis meses lo despertaron y al llegar al patio vio a su mujer llorando junto a su cuñado. El nene estaba boca arriba, como muerto, con los ojos para atrás y todo morado. Su padre le tuvo que hacer resucitación cuatro o cinco veces hasta que volvió en sí según informa el diario Clarín.
La ambulancia llegó rápido y el pequeño fue trasladado hasta el hospital Penna donde quedó internado en observación hasta ayer en el área de Pediatría.
Hoy en su casa y junto a Eva se recupera del incidente alertado por los médicos acerca de los controles que debe realizar el pequeño sobre cualquier problema de agitación, fiebre o dificultades para respirar, porque el nene aún tiene restos de agua en sus pulmones.
Fuente: Infobae