ROSARIO. El arco opositor del Concejo Municipal negó que no existan ordenanzas que regulen la tenencia de mascotas peligrosas y refutó los dichos de la titular del Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa), Diana Bonifacio, que había señalado que iniciativas que intentan ordenar la actividad de perros agresivos “duermen” en el Palacio Vasallo.
Desde diversos bloques se apuntó a la falta de implementación por parte del Ejecutivo de un registro de perros peligrosos, el uso de correa corta y la puesta en marcha de una tarjeta sanitaria. Es más, hasta destacaron que se ingresaron varios proyectos como el del Imusa, que prevén la colocación de microchips a los perros.
La polémica recrudeció luego de una semana signada por ataques de razas consideradas potencialmente peligrosas. Microchip, correa corta, bozal, cuidadores de plazas, registro de animales peligrosos; todo entró en debate luego de los ataques que causaron un muerto y heridos graves.
Entre las razas sospechosas siempre se alistan las mismas: un hombre de 58 años de Nuevo Alberdi falleció tras el ataque de su rottweiler y el jueves un dogo argentino le destrozó la cara a un nene de 4 años.
Horas después de los ataques, Bonifacio, había denunciado el cajoneo de un proyecto “donde se trataba la problemática de los perros peligrosos en forma abarcativa” y se exigía “uso de bozal, la colocación de un microchip y un registro de mascotas”.
En el Vasallo acusaron recibo de la denuncia de Bonifacio y recordaron que ya existen ordenanzas en vigencia, pero que no se aplican en la práctica. “Hace 8 meses que el proyecto duerme en el Concejo”, había dicho la titular del Imusa en relación a la iniciativa que propone microchip, bozal y registro de propietarios para los animales de raza agresiva.
No obstante, el 28 de noviembre de 2002, el Concejo Municipal aprobó la ordenanza 7.445 que regula la tenencia de animales, además de un registro único y el control de las mascotas. En esta base de datos, a cargo del Imusa, deberían estar inscriptos los perros que circulen o no por la vía pública a partir de los seis meses de vida.
Cada pichicho anotado en el registro debería recibir del Imusa una tarjeta sanitaria donde se identificaba al propietario y se daban algunas características de la mascota.
Posteriormente, en agosto de 2007 se sancionó la ordenanza 8.200 donde se establece que “será obligatorio el uso de correa corta en los siguientes animales: pitbull terrier, stafforshire, bull terrier, american stafforshire, rottweiler, dogo argentino, fila brasileño, rosa inu y akita inu.
Quien también recordó que tiene un proyecto “en espera” sobre esta problemática es el edil cavallerista Alfredo Curi. “Presenté en marzo de 2001 un proyecto sobre microchip para perros peligrosos pero el bloque del socialismo se opuso. Lo refloté el año pasado y tampoco tuvo adhesión. La titular del Imusa, antes de hablar de cajonear iniciativas tendría que ponerse de acuerdo con su propio bloque”, destacó Curi.
La sutil diferencia entre ambos programas es que el socialista solicita la colocación del microchip para perros peligrosos y a costo del tenedor, mientras que Curi lo plantea para todas las mascotas y con costo para el Imusa. Se estima que la instalación de estos circuitos en los animales tendría un costo de 35 pesos.
El aliado del socialismo Carlos Comi recordó que presentó “el proyecto de cuidadores de plazas, que faculta a estos agentes a interpelar a quienes dejen mascotas sueltas”. También recordó que presentó otra iniciativa que prevé un seguro obligatorio de responsabilidad civil para los dueños.
Fuente: La Capital