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Perros a medida: los porteños prefieren las razas chicas y creció la adopción de mascotas

Con un perro cada cuatro personas en algunos barrios, la Ciudad está cada vez más “dog-friendly”. Y los más elegidos son los de razas chicas, como el bulldog francés, primero en la lista, y el salchicha, que hizo un regreso con gloria en las preferencias de los porteños. Los motivos: el precio de la comida, el tamaño de los departamentos y las vidas cada vez más ocupadas de los dueños de las mascotas.

El año pasado, la cantidad de perros y gatos adoptados en la Ciudad creció un 133%, según fuentes del programa del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño y unas 80 ONGs.

En ese panorama, los perros corren con ventaja: hay 430.000 en los hogares de la Ciudad, contra 250.000 gatos, según los últimos datos, correspondientes a la Encuesta Anual de Hogares de 2014. En la Comuna 9 (Liniers, Mataderos y Parque Avellaneda), hay un perro cada cuatro personas.

Para sumar a esta pasión canina, Buenos Aires es por primera vez sede del Mundial del Dogo, una raza desarrollada en la Argentina hace un siglo. Es en el marco de la exposición “Nuestros Perros”, que se extenderá hasta este domingo en La Rural, de 10 a 20. Y que tendrá además demostraciones acuáticas, stands de productos y peluquería.

En esta tendencia “dog-friendly”, los porteños ya no eligen razas de talla media o grande como el golden retriever o el labrador. La apuesta ahora es por animales chicos, que son más fáciles de trasladar, demandan menos cantidad de alimento balanceado y requieren poco mantenimiento. 

Las razas con más ejemplares registrados en el último año por la Federación Cinológica Argentina son entonces las que no superan los 40 centímetros de altura: bulldog francés, bulldog inglés, jack russell y dachshund (más conocido como salchicha). Además, se mantienen clásicos como el chihuahua y el caniche.

Es que todo se reduce: los autos, las viviendas y, también, el tiempo disponible para ellos. “Con un perro chico podés ir al supermercado. Con el grande no, si querés sacarlo a pasear tenés que salir especialmente para eso y no todos pueden”, explica Hernán Sánchez Correa, adiestrador, presidente de la Subcomisión Nacional de Deportes Acuáticos Caninos e integrante del equipo de entrenamiento de la muestra “Nuestros Perros”. 

Para Sánchez Correa influye además el precio de los alimentos balanceados, que en los últimos años se disparó. Y, como es evidente, un animal chico come menos que uno grande. A su vez, en el subte pueden viajar perros sólo de diez kilos o menos.

El mantenimiento es otra clave para entender el fenómeno. “Desde el 2000 que tengo peluquería canina y el 90% de los animales que vienen son chicos, porque se cobra por tamaño”, precisa Sánchez Correa. Un perro de talla grande como el terranova requiere un baño semanal, que cuesta unos $ 500, y además hay que cepillarlo, lo que lleva su tiempo en una mascota de 80 kilos.

Fuente: Clarín