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NOTAS GATOS
Nueva investigación sobre los gatos

Nueva investigación sobre los gatos

Los gatos prefieren la carne o el pescado a los dulces, porque no pueden detectar el sabor del azúcar. Su encanto radica en su sensual maullido mediante el cual saben manipular a los humanos. Pueden sufrir de estrés debido a rivalidades, mudanzas o celos. Estos son algunos de los hallazgos más recientes sobre los felinos a los que Leonardo Da Vinci consideraba "pequeñas obras de arte en movimiento".

Conviven con nosotros desde hace 9,500 años, según se ha deducido del reciente hallazgo de un gato enterrado, con su posible dueño, en una tumba neolítica de Chipre, lo cual sugiere que la domesticación de estos felinos comenzó mucho antes de que los egipcios los adoptaran como mascotas, dioses y compañía, hace unos cuarenta siglos.

Aunque para los supersticiosos los gatos se asocian a la mala suerte y para sus detractores son seres huraños e independientes que van a lo suyo y pueden volverse contra sus dueños; para los científicos estos animales suponen un objeto de investigación y una fuente de descubrimientos a menudo asombrosos.

Hasta hace poco, se ignoraba cuáles eran las razones biológicas que llevaban a los gatos domésticos, así como a los felinos mayores desde leones y tigres, hasta leopardos, panteras y jaguares, a preferir la carne o el pescado por encima de los alimentos dulces.

De acuerdo a una investigación reciente, efectuada por científicos británicos y estadounidenses, esta preferencia se debe a que no pueden detectar el sabor del azúcar de los alimentos y bebidas, debido a un defecto en un gen relacionado con las estructuras fisiológicas que permiten percibir estos sabores. Así las cosas, los sabores dulces realmente no les saben a nada.

Un análisis molecular demostró que los felinos grandes y pequeños comparten esta condición, que puede además explicar su comportamiento carnívoro en la cadena alimenticia. Los gatos, incluso cuando tenían una vida silvestre, siempre han preferido una dieta rica en proteínas y muy pocos carbohidratos.

El rechazo a los dulces es inusual en los mamíferos, lo que llevó a los expertos a indagar si la respuesta se encontraba en los genes: específicamente buscaron determinar si había defectos en el código genético que detecta las sacarosas. El trabajo incluyó la revisión de un código de ADN de dos felinos lo cual condujo a descubrir que "había un defecto", ha señalado Leslie Stern, del Centro Monell de Sensaciones Químicas, de Filadelfia, Estados Unidos.

Maullido encantador

Por su parte, un psicólogo estadounidense afirma que ha descubierto la razón del discreto encanto que poseen estos gráciles felinos: el maullido.

Según el doctor Nicholas Nicastro, de la Universidad de Cornell, en Gran Bretaña, es probable que los gatos que maullaran más placenteramente fueran aceptados dentro la sociedad humana.

Después de miles de años de convivencia con nosotros, abunda el investigador, los gatos han aprendido a elegir los maullidos que más nos complacen, para obtener lo que desean. A cambio, los recompensamos con más caricias, comidas suculentas y el sillón más cómodo.

El doctor Nicastro recogió cien maullidos diferentes de doce gatos y después hizo que 26 personas los escucharan y los clasificaran según lo placentero y lo atractivo. El mismo conjunto de maullidos lo escuchó un segundo grupo de voluntarios, que lo clasificó según lo urgentes y exigentes eran.

Dolencias felinas

Por otra parte y de acuerdo a un estudio de expertos en animales de la Escuela de Estudios Veterinarios, de la Universidad de Edimburgo, los gatos, así como los humanos, pueden llegar a sufrir dolencias relacionadas con el estrés.

Según la doctora Danielle Gun-Moore, experta en medicina felina de la Universidad de Edimburgo, "los felinos con enfermedades en las partes bajas del tracto urinario suelen ser un motivo de frustración para los veterinarios y para sus dueños, ya que la mayoría de los casos no tienen una causa aparente".

Estas enfermedades de la vejiga se observan comúnmente en gatos con pedigrí, de mediana edad, con sobrepeso, que no salen mucho y mantienen una dieta a base de alimento seca.

Los expertos creen que el estrés puede influir en las dolencias vesicales de los gatos. Además, buscan identificar las diferencias en el medio ambiente de los gatos y en su temperamento, que puedan estar relacionadas con esta condición.

Los investigadores aconsejan alimentar a los gatos que padecen de la vejiga con comida húmeda y alentarlos a beber más, añadiendo cubitos de hielo con sabor de atún al agua.

Fuente: El Nuevo Día