Finalmente, avanzó la causa penal contra el dueño de los perros que a principios de abril atacaron y destrozaron a una mujer en una vivienda de Bajada Grande. El juez de Instrucción Nº 5 Ricardo Bonazzola imputó de oficio y citó a declaración indagatoria a Julio Gaitán, dueño de los animales, por no haber tenido el cuidado necesario para evitar el accidente.
El 10 de abril, pasado el mediodía, en la casa de Estrada al 3500, dos rottweilers mataron a Susana Proni, de 53 años. La víctima mantenía una relación de pareja con Gaitán, e iba a su casa con frecuencia desde hacía tiempo. Aquel domingo trágico, la División Homicidios de la Policía fue designada para intervenir en la investigación del caso, y tomó exposiciones de vecinos, familiares y del propio Gaitán sobre el episodio.
La primera hipótesis que se pudo armar, sobre la versión que dio Gaitán, era que el hombre fue ese mediodía a Puerto Sánchez a comprar pescado para almorzar, y se quedó un rato tomando bebidas con un pescador amigo. Cuando regresó, alrededor de las 14, se encontró con la dramática escena de Proni ya fallecida producto del ataque de los animales. El mencionado pescador declaró en el Juzgado y confirmó que Gaitán estuvo, a la hora de la agresión de los perros a la mujer, con él en el barrio costero.
Finalmente esta semana el juez Bonazzolla definió la situación del dueño de los perros: lo imputó por el delito de Homicidio culposo. Es decir, si le cabe alguna responsabilidad al hombre por no haber tomado las medidas de seguridad necesarias con los animales y resguardar la integridad física de Proni.
Gaitán fue citado a declaración indagatoria, y lo hará cuando se confirme la fecha, luego de que se presente junto a su asistente legal, Marcos Rodríguez Allende.
Cuando sea interrogado, Gaitán decidirá hablar y dar su versión de los hechos, que a lo ya mencionado agregará que la mujer estaba en pareja con él desde hacía varios años, y criaron juntos a los dos perros, los bañaba y les daba de comer. Ese domingo la pareja estaba limpiando la casa y el hombre fue a comprar pescado, mientras los animales estaban encerrados en un galpón. Aparentemente Proni los sacó del lugar para bañarlos, y por haber estado la hembra en celo ambos la atacaron, y nada pudo evitar el desastre. Le sorprende también que ningún vecino haya escuchado nada. Además, Gaitán presentará varios testigos como pruebas que confirmarían su versión.
En síntesis, para la defensa el accidente fatal fue provocado, lamentablemente, por la propia víctima.
Días después del hecho la decisión judicial fue no sacrificar a los dos rottweilers, y los animales fueron alojados en la Dirección Municipal de Zoonosis. La Canadian Voices for Animals es la organización proteccionista que se comprometió a acondicionar un espacio para llevarlos y tenerlos a resguardo.
Pero a más de dos meses y medio del accidente aún no hay novedades de estas medidas, y los animales continúan alojados en Zoonosis en caniles. Aunque estos son amplios y se los alimenta como corresponde, especialistas habían advertido que es peligrosa la situación en la que están, más aún teniendo en cuenta semejante antecedente.
Foto: El dueño de los perros quedó imputado en la muerte de Susana Proni
Fuente: Uno