Buenos Aires. Ante la llamada de alerta de más de un vecino que se comunicó, no bien advirtió la presencia de varios perros muertos, con la comisaría sexta, llegaron de inmediato al barrio, además de las autoridades de Zoonosis y de los efectivos de la seccional, agentes de Defensa Civil, Bomberos La Plata y Prevención Ecológica de la Provincia, y entidades proteccionistas.
El episodio conmocionó al barrio El Mercadito de la localidad de Ringuelet. Elda Lenardón, de Puro Perro Puro Gato, lo definió, por la magnitud de la matanza, como "sin antecedentes". En ese sentido, la dirigente proteccionista remarcó que "no se recuerda un envenenamiento tan masivo como éste y no se entiende cómo puede existir tanta maldad".
Algunos de los animales que aparecieron muertos eran callejeros, pero otros eran mascotas de domicilios de la zona. Incluso, muchos fallecieron adentro de la casa de sus dueños, aunque se presume que el veneno lo consumieron en la vía pública. Para Lenardón, el único modo de evitar semejante masacre, es "incentivar las castraciones masivas y la tenencia responsable, para que no haya tantos animales sueltos en la calle".
Diego Tolosa, director de Zoonosis, aseguró que además de los perros que se hallaron muertos, la repartición logró salvar a 9 que se encontraron con síntomas de un envenenamiento avanzado. "Fueron medicados y están con vida", dijo el funcionario.
La investigación sobre cómo se produjo la matanza quedó en manos la UFI Nº 1, a cargo de Ana Medina. Por lo pronto, la primera medida fue trasladar a algunos de los animales muertos para efectuarles una autopsia. También, como recaudo, porque la existencia de estricnina puso en riesgo al barrio, se tomaron muestras de cadáveres, del agua de las zanjas, y de restos de comida y residuos que se encontraron en el radio de la zona comprendida por las calles 120 y 119 y 520 y 514. El objetivo fue derivar esos elementos a la dirección de Veterinaria y Bromatología de la Policía y al área de Prevención Ecológica para que se analicen y se determine su peligrosidad.
Asimismo, se alertó a los vecinos para que no se acerquen -y sobre todo adopten esa precaución con los chicos- a los lugares donde cayeron los ejemplares caninos.
De los 22 perros muertos, 13 fueron entregados a la Policía para la práctica de la autopsia; 2 se derivaron al Instituto Biológico; y 7 fueron enterrados por los vecinos, según informó la Comuna.
Fuente: El Día